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Aqui encontrareis las novedades y las noticias del restaurant Borda Vella, para tener un contacto más próximo con nuestros clientes.

Alto Moncayo 2013

Alto Moncayo es un vino tinto D.O. Campo de Borja elaborado por la bodega que tiene el mismo nombre y que se creó en el 2002 con el objetivo de convertirse en referente mundial de vinos de Garnacha de alta calidad.

Alto Moncayo ascendió a la élite de los vinos españoles al conseguir con su añada 2007 los ansiados 100 puntos Parker, convirtiéndose en el primero y único hasta el momento en conseguirlo en esta denominación. Y no solo eso, sino que repitió la misma puntuación en su añada 2009. Solo hay tres vinos españoles que han conseguido esta prestigiosa calificación y el Alto Moncayo es uno de ellos.

Alto Moncayo se elabora con uvas de la variedad Garnacha que proceden de viñas viejas de entre 40 y 70 años plantadas a los pies de la montaña Moncayo que se sitúa a 2315 metros de altitud y es el punto más alto de la Cordillera Ibérica. Las viñas están plantadas a una altitud de entre 500 y 800 metros, bajo la influencia de un clima continental muy frío y seco y de un viento del noroeste que ayuda a evaporar las escasas precipitaciones que se producen. Estos factores hacen que la maduración de la fruta se produzca de manera muy pausada, consiguiendo un sabor más intenso. Además, la uva es excepcional ya que crece en unos suelos muy pedregosos.

Alto Moncayo es un vino concentrado, potente, con mucha fruta y una gran mineralidad. Su color es de cereza picota granate. Tiene una notable complejidad en la nariz con aromas de fruta negra y balsámicos. En boca tiene una buena estructura y es sabroso: especiado, frutal y con tastados cremosos.

Ven a la Borda Vella a probar este vino que pertenece al Olimpo de los vinos españoles.

Victorino 2008

Teso La Monja se fundó en 2007 y un año más tarde salió el primero Victorino de esta nueva bodega D.O. Toro. Un vino que cómo todos los de la zona transmite elegancia, sutileza, frescura y el máximo potencial de la mineralidad de las tierras donde se realiza el cultivo.

Esta misma bodega también elabora el famoso Alabaster, así como el Almirez y el Romantico, que también encontrarás en nuestro restaurante. Los críticos más famosos del mundo dicen que Victorino no tiene nada que envidiar a su conocido germano, puesto que el dos tienen una puntuación Parker del 95 y un 97 en la de Peñin. Además, recientemente Victorino recibió el elogio de la célebre revista británica «Decanter», su jurado reconoció este vino como el mejor negro del norte de España.

Su vinificación es muy precisa, con diferentes depósitos para la fermentación alcohólica, y con fermentación maloláctica y crianza en barril nueva de roble francés para que la calidad excepcional de la fruta se traslade al vino.

Ven a la Borda Vella a probar Victorino 2008 que a la vista es de color cereza con tonalidades granates, a la nariz es complejo, con notas de frutas maduras, regaliz y hierbas aromáticas, y a la boca es potente, sabroso, elegante y concentrado.

Ekam Essencia

Ekam Esencia es un vino blanco de la variedad Riesling elaborado por Castell d’Encús en la DO Costers del Segre. Esta bodega es un proyecto especial con una historia que busca recuperar y devolver a la tierra sus orígenes, su enólogo Raúl Bobet buscaba elaborar grandes vinos de alta calidad en terrenos que pudieran reducir los efectos del cambio climático en los viñedos del área de los Pirineo Catalanes.

Castell d’Encús se muestra después de una importante masa boscosa. La finca cuenta con una ermita y antiguas lagares de fermentación de uva excavadas en las rocas por los monjes de la orden hospitalaria (s.XII), que hacen del lugar tenga un entorno privilegiado y mágico.

Ekam, que significa “unidad” en sánscrito, es un vino que ha recuperado el espíritu de la viticultura de montaña: clima extremo, adaptación, tradición monástica y paz. El País Semanal lo describe como “la copa que Bobet ofrece para explicarnos que la unidad es un círculo y que el final cuelga del principio: el prado es la flor blanca en la primavera, dulce y ácida. La ladera es la frescura del agua del deshielo. La fruta es el limonero y la pera que llegan del mercado. El águila blanca es la acidez: mirada aguda que corta el aire y vive ya en los ojos de Raúl.”

Ven a la Borda Vella a probar este vino que en la nariz tiene notas minerales, cítricas y recuerdos de hidrocarburos y en la boca es muy glicérico con infinidad de matices propios de los Rieslings de clima frío y vendimia tardía, tiene una buena acidez y postgusto largo.